El Búho Sonriente: The Life We Bury

Por Linette Cozaya Otto

Anoche terminé una novela que me regaló una buena amiga: The Life We Bury. Pongo el título así en inglés, porque así la leí, pero me figuro que la versión en español debe ser “la vida que enterramos”. Ahora se la he pasado a mi hermana para que la lea, porque sé que le va a gustar, tiene de todo: romance bonito, un misterio que resolver, estrés, problemas de veinteañeros… Vaya, me ha gustado porque me tenía con un nudo en el estómago. Para que la busquen, el autor es Allen Eskens, un abogado de defensa que se ve que le apasiona lo que hace y, a mi parecer, escribe bastante cool.

Todo comienza con Joe Talbert, un estudiante que recién ingresó a la universidad. Vive en un pequeño apartamento lejos de su familia en Minnesota: su madre, alcohólica (bastante nefasta, si me preguntan) y su hermano autista. Trabaja en un bar por las noches para sobrevivir y pagar la escuela. Joe tiene una vecina, Lila, que le gusta, aunque ella parece no saber de su existencia al principio. Aquí debo retomar lo que dije sobre la madre: es nefasta por ella, no por tener un problema con el alcohol, es decir, era nefasta antes de su enfermedad y me imagino que lo seguiría siendo si superara el alcoholismo. La cosa es que no creo que lo haga, vive una vida de derroche y fiesta que igual está bien para alguien de veinte años, no para una señora de cincuenta con dos hijos. Lo más triste es que ni siquiera es dinero suyo el que gasta, es el que ganaba Joe (antes de mudarse) o el que le dan de ayuda para el hijo autista, Jeremy. ¿Ya la odian? ¿No? Déjenme contarles entonces que este personajazo también gusta de salir con hombres terribles, alcohólicos como ella, viciosos, machistas, golpeadores… Lo más triste es que no sólo ella es golpeada por sus parejas. En fin.

Joe toma una clase que allá llaman English Class, pero acá podríamos traducir como Literatura, ya que se dedican a leer y escribir (¡en inglés! HAHA). El trabajo con el que calificarán es un proyecto: deben entrevistarse con una persona de la tercera edad y escribir sobre su vida, sobre qué los hizo ser como son. Nuestro personaje no tiene a quién entrevistar así que visita a un asilo y consigue permiso para hablar con Carl Iverson, un hombre condenado por asesinato. Y aquí comienza lo bueno… Que, de hecho introduce el tema desde las primeras páginas, así que lo bueno comienza desde la página uno.

La novela se va tejiendo entre las visitas a Carl, los problemas con su madre y hermano en Minnesota y el intentar descubrir si Carl es o no inocente. Para esto último, Joe hace equipo con Lila, cosa que le sirve para estar cerca de ella y emocionarse como niño que se enamora por primera vez. Pero todo esto es lindo y no distrae de la historia principal, le da buenos descansos, además, el enamoramiento de Joe se siente honesto y tierno. Lila es un buen personaje: fuerte, inteligente, con un pasado secreto que resulta ser buena base para la Lila que conocemos en la novela. Tanto ella como Joe tienen buen desarrollo, juntos y por separado. La investigación de este par fluye gracias a que el abogado de Carl les presta los documentos que tiene sobre el caso, desde las anotaciones del juicio hasta el diario de la víctima, Crystal. Joe y Lila leen y analizan todas las pistas, hasta visitan a personas que tuvieron que ver con la historia con tal de hallar la verdad.
Siempre que escribo sobre libros o películas me debato sobre si debería contarlo todo o mejor dejar que ustedes lo descubran, llegué, de nuevo, a la segunda conclusión.

Entonces no puedo hablarles mucho sobre mis partes favoritas. Les diré nada más que me ha parecido que es buena, que el final es soñador, pero me gusta que así fuera, quizá otros piensen que es cursi, yo, insisto, agradecí que lo fuera. También aprecié los giros de la historia, algunos los esperaba o sospechaba, otros no tenía ni idea. Tiene partes indignantes, que provocan lágrimas y enfado, y otras que causan sonrisas o hasta un “haha” en el metrobús. Ya les conté que a la mamá la detesto, que a Joe y Lila los adoro, de Jeremy no dije nada, pero me pareció lindo, aunque no tengo una referencia para hablar sobre autismo, con las pocas que tengo, me parece bien representado. No les puedo hablar de Carl sin revelar información importante, así que vayan a leerla, les juro, es tan visual y entretenida como ver una película.

Les dejo una de las frases que más me gustaron, por el contexto y por lo que dice, pero no les cuento más sobre eso para que vayan a leerlo. ¡Y no se olviden de venir comentar una vez que lean la novela!

“…this is our heaven. We are surrounded every day by the wonders of life, wonders beyond comprehension that we simply take for granted.”

– Allen Eskens, The Life We Bury.

xx linette

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3 thoughts on “El Búho Sonriente: The Life We Bury

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