Cuatro días bebiendo… O mejor dicho, un mal intento de superar un amor fallido.

Las relaciones son difíciles, todos sabemos esto. Son un constante trabajo, un compromiso. Tienen buenos y malos ratos… Algunas más malos que buenos, otras más buenos que malos. Pero lo peor de una relación, es el final.

Un buen día conoces a alguien, que es mágico, brillante, fabuloso, sales con esta persona, te gusta, pueden hablar, reír, caminar… Deciden comenzar a salir, después de algunas semanas, lo formalizan. Todo va muy bien, entre helados, conciertos, cine, música, fiestas, todo es felicidad. Uno cree conocer a una persona, cree que después de las cosas que han vivido, el amor lo puede todo y triunfará sobre cualquier obstáculo. La realidad no es así, la realidad nos recuerda que lo único permanente es el cambio. Y está bien, de eso se trata, pero nada te prepara para la ansiedad, tristeza y soledad que se siente un rompimiento.

No llevo ni cuatro días desde que terminó todo con quien yo creía que era el amor de mi vida, y no le veo final a la tristeza que me embarga. No le veo final a esta sed por el vino e inhibida hambre, no le veo final a las lágrimas que no dejan de correr, al hoyo que siento en la barriga… He buscado remedios para esto, ¿cómo sanar más rápido? ¿Cómo dejar de sentir? ¿Cómo superar a un ex? La respuesta es que no hay camino. Para todos es distinto, para todos funciona de diferentes formas, entonces el problema es, ¿cuál?

Decidí que no quiero estar triste por mucho. No le veo caso, estar triste no me deja comer, no me deja dormir, no me deja respirar, leer, bailar, ni tomar café. Estoy harta de esto, de este atolondramiento que no me deja, así que he hecho cosas al respecto, las voy a enumerar, espero que a ustedes les sirvan… Si es que las necesitan, en realidad prefiero y les deseo que no las necesiten…

Aquí va entonces mi lista de “cosas que he hecho para sentirme mejor”:

1. Escribir.

Sí. Lo primero que hice fue escribirle una carta… Terminé titulándola “Las 16 páginas que nunca leerás”… Una carta en donde expliqué a grandes rasgos (muy grandes, o habrían salido muchas páginas más) lo que no me gustaba ya de aquello que teníamos, lo que no funcionaba, pero sobre todo, donde me despedía, donde me sinceraba: sobre lo mucho que aún lo amo, las cosas increíbles que vivimos, las que aún me encantan de él (que voy a extrañar muchísimo) y sobre lo mucho que le deseo el bien, la felicidad, salud y éxito en la vida…

2. Yoga.

No he podido ir a kick boxing, porque no me ha entrado la comida, e ir toda debilucha no es opción… Lo hice la semana pasada y casi me desmayo… Anyway, el yoga puede ser muy bonito y tranquilo, me gusta practicarlo con una chica en Youtube, se llama Adrienne y tiene videos para toda ocasión. Hoy hice “Yoga for a broken heart”, y, aunque mojé con muchas lágrimas mi pobre tapete, sí me ayudó a sentirme mejor y abrir un poco más el corazón.

3. Hablar.

Mi hermana, mi madre y mis mejores amigos han de estar hartos de mi, pero se tienen que amolar, porque me aman y necesito que me escuchen. En realidad ninguno se ha quejado, me han escuchado hablar, llorar y berrear mil y una veces desde la semana pasada, así que bueno.. Eso ayuda, por lo menos a mí. Leí por ahí que hablar de la persona que has dejado o te ha dejado es darle importancia y que te hace mal… La verdad, yo no lo creo así, pero cada cabeza es un mundo, y más importante, cada corazón lo es también.

4. Beber.

Ya sé que es un consejo TERRIBLE de mi parte, pero aparentemente es lo único que me relaja lo suficiente como para que deje de temblar y hacerme dormir, por lo menos la primera parte de la noche, sin pesadillas… Aunque también creo que lo mucho que lloro contribuye a eso.

5. Escucha consejos y TOMA LOS QUE TE SIRVAN.

No todo aplica para todos. Me han dicho y he leído cosas como: “bloquéalo”, “borra las fotos”, “quema sus cosas” (drástico mil…), “un clavo saca a otro clavo”, etc. Pero, ¿saben qué? Esto es como la moda: tienes que hacer lo que te acomoda, y PUNTO. Si te nace bloquearlo, hazlo, si no, no lo hagas, si te nace ser sincera y decirle lo mucho que lo amas aún y desearle el bien, hazlo… Sólo no quemes sus cosas, la verdad no sé cómo pueden decir que es o es un buen consejo, lo veo extremo e intenso, lo más sano para ambas partes sería que las enviaras y ya…

6. No te quedes con nada: la honestidad ante todo

Emocionalmente hablando, y esto aplica, creo yo, como consejo de vida. Decía arriba que si quieres decirle que lo amas y desearle el bien, lo hagas, eso hice yo, y me siento bien de haberlo hecho, porque eso, creo yo, es lo que significa amar: preocuparse por la otra persona, desearle el bien, a pesar del daño que te hizo o no, a pesar de ya no estar con él o ella. Creo que viviríamos todos en mundo mejor si fuéramos honestos con nuestros sentimientos: si te quiero, te lo digo, si ya no tengo interés en salir contigo, también. Seamos honestos, seamos reales, quizá decir la verdad duele, pero también libera.

7. No guardes rencor

Es lo peor que puedes hacer. Somos humanos, cometemos errores, así que también perdónate a ti, sin clavarte en qué hiciste bien o qué hiciste mal. Si esa persona te ha lastimado y ya no puedes más, está bien, no te quedes más con ella, pero perdónala, quédate con los buenos ratos y prosigue feliz y libre con tu vida 🙂

Espero les sirvan mis consejos… No sé cuándo salga yo de esto, porque duele, muchísimo. Duele el hecho de extrañar a la persona, de pensar en las cosas que no haremos juntos ya, duele pensar en los momentos buenos y saber que no van a volver… Pero estoy tranquila, estoy feliz y satisfecha, porque di todo de mi, fui honesta, estuve ahí siempre que pude, y le dije lo mucho que le deseo la felicidad y lo mucho que aún lo amo, mi conciencia está tranquila y creo que eso ha sido un paso muy muy grande.

xx linette

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